Marcela del Carmen Rioseco


Marcela del Carmen Rioseco es la voz que nombra, la que se atreve a decir su propio nombre.

Es la escritura que nace desde la memoria, desde lo vivido y lo heredado. Hay en ella una mirada atenta a lo cotidiano, a los gestos mínimos, a aquello que parece simple pero guarda una carga emocional profunda. Su palabra busca comprender, recordar, dar sentido.

Marcela escribe desde la luz que no es ingenua:

la luz que conoce la pérdida, el silencio, el paso del tiempo.

Su tono es humano, cercano, íntimo. Hay una necesidad de rescate: de historias, de voces antiguas, de emociones que no encontraron lugar para decirse.

Es la que ordena, la que cuida el lenguaje, la que transforma la experiencia en relato.

La que pone el cuerpo en la escritura sin necesidad de gritar.

Podríamos decir que Marcela del Carmen Rioseco es:

la memoria

la raíz

la voz que permanece

Y por eso convive —no se opone— con Raven de la Croix.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Surgiendo de mis cenizas

Poema: Ojos De Cielo Nocturno

La Libertad Responsable