Reflexión: la tristeza
La Tristeza La tristeza viene acompañada de un cierto encanto, ya que ninguna es igual, idéntica o parecida a otra. Es como una receta secreta que solo conoce el alma, y nadie sabe cuán amarga o dulce puede ser sin sentirla. Es un medio sutil que nos hace vibrar en una sintonía más baja, susurrar en un rincón de olvido y dejar que el silencio sea la voz del tiempo. La tristeza es así: un torbellino de sentimientos, un barullo en el corazón, un llanto encendido, una lágrima perdida y un simple suspiro. Tiene la facultad de hacernos pensar, reflexionar, y ver el mundo desde los ojos de la nostalgia. Se abre camino en el pecho, dejando un cráter que se refleja en el semblante y se figura en los hombros caídos. Pero más que dejarnos una apariencia sombría, nos abre hacia la longevidad del sentir, nos brinda una visión de infancia y devuelve al mundo un reflejo tristemente bello. Porque la tristeza tiene el don de mostrar la vulnerabilidad humana, la debilidad del sentimiento, y sob...