El Silencio Del Adiós
El Silencio Del Adiós "He muerto en el silencio de tus ojos, lejos de todo bullicio y tormenta humana. Cual paloma herida, fui dejando que el calor de mi cuerpo se disipara. Dejé que tu falta de amor fuera mi verdugo, olvidando mi propia existencia y libre albedrío. Morí despacio como muere el día, por voluntad propia y por cobardía. La vida se me hacía tan oscura y vacía, sin tu presencia junto a la mía; dejé que mi corazón silenciosamente se durmiera en el eco rumoroso de su último latido. Fui culpable de mi propio destino, fui la asesina de mi propia esperanza; abandoné mis fuerzas y valentía por rebeldía y capricho desmedidos. Ahora diminuta y fría, espero que la tierra me acoja. Me abrace en su seno para sentirme más sola todavía. Amar con porfía fue mi propia decisión y también mi petición. No se obliga al corazón a amar, ni tampoco se deja la vida por tan poco valor. Pagaré mi precio abrazada a la muerte en lecho de espinas y mortaja insomne...