El Silencio Del Adiós
El Silencio Del Adiós
Morí despacio como muere el día, por voluntad propia y por cobardía. La vida se me hacía tan oscura y vacía, sin tu presencia junto a la mía; dejé que mi corazón silenciosamente se durmiera en el eco rumoroso de su último latido. Fui culpable de mi propio destino, fui la asesina de mi propia esperanza; abandoné mis fuerzas y valentía por rebeldía y capricho desmedidos.
Ahora diminuta y fría, espero que la tierra me acoja. Me abrace en su seno para sentirme más sola todavía. Amar con porfía fue mi propia decisión y también mi petición.
No se obliga al corazón a amar, ni tampoco se deja la vida por tan poco valor.
Pagaré mi precio abrazada a la muerte en lecho de espinas y mortaja insomne, vagando por el mundo como alma en pena por amar con locura y obsesión."
Marcela Del Carmen Rioseco
Derechos De Autor Reservado
03/04/2024

Escribes tan maravilloso!
ResponderBorrar