Conectando con la Esencia




Conectando con la Esencia


Cuando la tristeza nos envuelve, el silencio en el alma se convierte en un refugio, y la única huella de nuestro dolor se desliza en forma de lágrima, porque la empatía en la gente parece haberse desvanecido.

Cuando solo divisamos una calle solitaria a través de la ventana, una nube pasajera en el vasto azul celeste, es entonces cuando nos conectamos verdaderamente con nuestra esencia.

Cuando nuestra voz se vuelve inaudible, los labios permanecen sellados y la mirada se extravía, es porque estamos buscando ese momento de conexión interna.

Los días se suceden y las noches se tornan largas agonías; el tiempo avanza a su propio ritmo, ya sea lento o vertiginoso, porque nuestras vidas han dado un giro sin previo aviso.

Los sueños se posponen, la danza de nuestras ansias se aquietan y el sonido de la música se detiene en una nota, todo porque hemos decidido pausarnos, sumergiéndonos en el silencio donde solo escuchamos cómo nos deshacemos por dentro.

Aunque nuestra mirada permanezca clara y continuemos con nuestras labores cotidianas, nos levantemos un poco más cansados y sonriamos, sabemos que nadie puede entender lo lentamente que nos desmoronamos, incluso cuando parecemos estar de pie, fuertes y con el puño en alto.

Cada paso se siente como caminar descalzos sobre espinas, cada movimiento parece ser una caída inevitable, cada acción se convierte en una tarea que reflexionamos dos veces antes de realizar.

Nos sentimos enfermos, agotados, anhelando paz y buscando excusas para recargar nuestras energías. Sin embargo, debemos seguir adelante, corriendo contra el tiempo.

Aprendemos a consolarnos, abrazarnos, amarnos y darnos ánimos.

Así es como somos hoy, castillos de arena listos para desmoronarnos ante la próxima ola.

Somos como miles de castillos de arena a la orilla del mar, visibles para todos, pero nadie percibe la fragilidad de cada uno de ellos ni la tremenda fuerza de las olas que nos envuelven.

Somos un silencio en una ventana con un nudo en la garganta, velando día y noche, con sueños suspendidos tras una apariencia que oculta nuestro pesar.

Somos la fibromialgia luchando por una vida mejor.

¡Concienciemos, compartamos y seamos parte de un movimiento mundial! 🌊💙


¡Gracias por acompañarnos en este viaje de reflexión y conexión! Recordemos siempre que en la quietud más profunda es donde hallamos nuestra verdadera fortaleza. 🌟✨ Que cada silencio sutil nos recuerde que estamos más cerca de nuestra esencia y que juntos podemos transformar la adversidad en aprendizaje. ¡Hasta pronto, queridos lectores del blog "Silencios Sutiles"! 🌿📚

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