Un Viaje Hacia la Libertad del Alma
A menudo, es necesario soltar y dejar ir, tomar un respiro profundo y liberarse.
Un Viaje Hacia la Libertad del Alma
Abrir los brazos como si quisieras abrazar el mundo y permitir que todo fluya. La magia surge en la quietud y el silencio. Cuando tus fuerzas ya no son suficientes, las preocupaciones de los demás te abruman o tu labor deja de ser gratificante, es momento de cambiar de rumbo.
Dale un giro a tu vida y sigue sonriendo. Deja de prestar atención a quejas, lamentos, malentendidos, mentiras y otras trivialidades del entorno. Crecer no significa sacrificar tu vida en busca de la aceptación de otros o halagar a quienes no te valoran. Crecer implica comprender que no necesitas la aprobación de los demás ni demostrar cuánto haces o cuán popular eres.
Crecer es reconocerte, valorarte, comprender tus esfuerzos, amar lo que haces y abrir los brazos para respirar la libertad del alma. Depender de la opinión de los demás es castigarse a uno mismo y olvidar tu esencia, tu vida.
Había dejado de escribir, de disfrutar de un buen libro, de tener charlas cara a cara con amigos. Estaba tan inmersa en las redes sociales que había olvidado lo importante: quién era.
Hoy abro mis brazos, respiro profundamente y escucho mi corazón, mis pensamientos y mi propia voz. Finalmente comprendo que la aceptación comienza por uno mismo, y el amor propio es lo que nos sostiene. Soltar, dejar ir, respirar profundamente y seguir adelante; un gran camino me espera.
Marcela del Carmen Rioseco
Argentina
Derechos de Autor Reservados
Que los silencios sutiles guíen tu camino hacia la libertad del alma. Que cada suspiro profundo sea un paso más hacia tu verdadera esencia. Gracias por compartir este viaje lleno de reflexiones y poesía. Hasta pronto, en el silencio donde el alma encuentra su voz más pura.

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