Muere La Noche


 Muere La Noche


Llegas como brisa que moja con tus pasos silentes,

dejas en el aire un aroma nostálgico y lejano.

Cubres mi alma de poema, de rimas y mil metáforas,

que invaden todo mi ser, con manto tristes de añoranzas.

Si un caballero, abril fueras, aquel poeta serías,

que versas palabra a su amada que más nunca regresa.

Si una doncella fueras, serías la triste cenicienta

esperando a que su príncipe le descubra en la mirada.

¡Oh dulce abril! Naces en primavera, y otoño tardío,

dejas volar pétalos de cerezos y hoja de oro.

Dulce melodía en cajita musical te guardo,

como la estación más bonita y nostálgica del año.

Mi mirada se torna lejana en tu aire de silencio,

como dejar escapar los suspiros fuera el momento.

Pero también eres ese espacio que en mí ser iluso

crea mágica ensoñación con mis más queridas letras.

¡Ah bello abril!, me he enamorado de un inmenso imposible,

me he enamorado de un ser maravillo que no me ha visto.

Entre tus días de nostalgias lo vi despacio andar

mirando cielos y golondrinas, extasiado de amor.

Le vi pasa, como poeta enamorado, extraviado,

dejando volar letras, en compañía de tus aires.

Le he visto pasar perdido de sentires, ciego y ajeno,

tomado de la mano, abril, de tu sutil inspiración.


Marcela Del Carmen Rioseco

Argentina

Derechos de Autor Reservados

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